jueves, 23 de octubre de 2014

Harry Potter, y la cámara secreta & Harry Potter, y el prisionero de Azkabán

Ya me he leído los tres primeros libros de Harry Potter, así que voy a comentar los dos últimos, osea, Harry Potter y la cámara secreta y Harry Potter y el prisionero de Azkabán. 

Harry Potter, y la cámara secreta, me pareció un libro fantástico, aunque hubiese visto la película anteriormente.

Tras derrotar una vez más a Lord Voldemort, su siniestro enemigo en Harry Potter y la piedra filosofal, Harry espera impaciente en casa de sus insoportables tíos el inicio del segundo curso del Colegio Hogwarts de Magia y Hechicería. Sin embargo, la espera dura poco, pues un elfo aparece en su habitación y le advierte que una amenaza mortal se cierne sobre la escuela. Así pues, Harry no se lo piensa dos veces y, acompañado de Ron, su mejor amigo, se dirige a Hogwarts en un coche volador. Pero ¿puede un aprendiz de mago defender la escuela de los malvados que pretenden destruirla? Sin saber que alguien ha abierto la Cámara de los Secretos, dejando escapar una serie de monstruos peligrosos, Harry Potter y sus amigos Ron y Hermione tendrán que enfrentarse con arañas gigantes, serpientes encantandas, fantasmas enfurecidos y, sobre todo, con la mismísima reencarnación de su más temible adversario.

En esta nueva aventura, Harry, Ron y Hermione se ven envueltos en relaciones estrechas con basiliscos y un extraño diario, que casi supone la muerte para nuestras dos chicas favoritas: Hermione y Ginny Wesley, la hermana pequeña de Ron. 

Esta vez Voldemort aparece de otra forma, es decir, hacía 40 años en Hogwarts alguien llamado Tom Riddle abrió la Cámara de los secretos y culpó a otro de los alumnos, Rebeus Hagrid. Este individuo, por precaución, deja una parte de su alma en un diario aparentemente en blanco. Más tarde, se convierte en el ser que popularmente conocemos como Lord Voldemort.

Esto es prácticamente la perdición para Harry, y mas aún para Ginny. 
El basilisco de la Cámara, mata a los alumnos de padres maggles, vulgarmente llamados "sangre sucia". Pero ninguno de los alumnos atacados muere, pues al fin y al cabo, se da la casualidad de que ninguno mira a los ojos a la serpiente, sólo ven su reflejo, bien por el agua, o por un espejo, etc. (Ya sabrán por qué Hermione estuvo en peligro, ;P)

Un segundo libro estupendo, ahora, vamos a por el tercero. 

Harry Potter, y el prisionero de Azkabán, creo que es mi libro favorito por ahora.


Por la cicatriz que lleva en la frente, sabemos que Harry Potter no es un niño como los demás, sino el héroe que venció a Lord Voldemort, el más temible y maligno mago de todos los tiempos y culpable de la muerte de los padres de Harry. Desde entonces, Harry no tiene más remedio que vivir con sus pesados tíos y su insoportable primo Dudley, todos ellos muggles, o sea, personas no magas, que desprecian a su sobrino debido a sus poderes. Este ya es el tercer año en Hogwarts y como siempre, además de a los examenes y a los partidos Harry Potter deberá enfrentarse a su terrible enemigo.

Antes referí que era mi favorito hasta el momento por cuatro razones: 
  1. Harry encuentra al fin un familiar adulto (que no odiara a sus padres) en el que confiar.  
  2. Ron y Hermione están como "el gato y la rata" (si han leído el libro sabrán que va con segundas ;P). 
  3. ¡Se viaja en el tiempo!
  4. Los chicos tienen mi edad y los comprendo perfectamente. (En este libro tienen trece años).  
Me encantó este libro. Fue tremendamente genial. Hay muchas discusiones entre los chicos, y más aún irresponsabilidad e infracción de reglas. 
Además se revelan más datos sobre los padres de Harry. Sobre cómo y por qué murieron... 
Aún así quedaron unas cuantas lagunas por ahí, pero mejor, así podré leer con más ansia los demás libros. (¡Ya sólo me quedan 3 más sin contar el que estoy leyendo ahora!). 

Me he enganchado totalmente a esta saga. Gracias J.K. Rowling por dar vida a Harry, Ron, Hermione y los demás, y gracias por poner ese punto y final, en el último libro de la saga. (Sí, yo también he visto la segunda parte de Las reliquias de la muerte). 

*Gracias por este pequeño infinito*

P.D: Yo soy del equipo Romione (Ron & Hermione), para el que le interese, y personalmente el rollo de Dramione (Draco & Hermione) me parece imposible. Para el que se ha leído el tercer libro, Hermione manifiesta su odio hacia Malfoy con una buena bofetada ;).

domingo, 5 de octubre de 2014

Harry Potter y la Piedra Filosofal

Hoy terminé Harry Potter, el primer libro, y de nuevo, me he enamorado de otra saga. Advertidos quedan, he vuelto a las andadas, y esta vez con una saga de siete libros nada menos.

Como ya había visto muchas de las películas, el factor sorpresa falló, pero no pasa nada, porque disfruté como nunca con mi querido nuevo amigo Harry Potter y sus fieles compañeros Ron Weasley y Hermione Granger.

Harry Potter se ha quedado huérfano y vive en casa de sus abominables tíos y el insoportable primo Dudley. Harry se siente muy triste y solo, hasta que un buen día recibe una carta que cambiará su vida para siempre. En ella le comunican que ha sido aceptado como alumno en el Colegio Hogwarts de Magia. A partir de ese momento, la suerte de Harry da un vuelco espectacular. En esa escuela tan especial aprenderá encantamientos, trucos fabulosos y tácticas de defensa contra las malas artes. Se convertirá en el campeón escolar de quidditch, especie de fútbol aéreo que se juega montado sobre escobas, y hará un puñado de buenos amigos... aunque también algunos temibles enemigos. Pero, sobre todo, conocerá los secretos que le permitirán cumplir con su destino. Pues, aunque no lo parezca a primera vista, Harry no es un chico normal y corriente: ¡es un verdadero mago!

Me encantó la trama, la forma de hacer que todo encaje y la verdad, hubo personajes que me encantaron. 
En primer lugar, Hermione me enamoró. Su papel es totalmente completo y muy real. 
En segundo lugar, Ron es tremendamente increíble, tan fiel a su reciente amigo con apellido famoso, y tan insoportable como la que él dice que es insoportable: Hermione. 
En tercer lugar, y aunque parezca estúpido, Draco Malfoy me pareció muy interesante, incluso atractivo y aún así, sigo odiándolo. 
Y por último, y no por ello menos importante, está el famoso director de Hogwarts: Albus Dambeldore. Es un personaje relamente entrañable, y me encantó. La forma en que da a Harry la oportunidad de enfrentarse a su destino, y le da las herramientas para ello, me parece en toda regla un acto tan irresponsable como auténtico. 

El quidditch me pareció un deporte mucho más atractivo de como lo recordaba. Siempre me han gustado más los deportes en los libros que en las películas. Me dieron ganas de formar parte del equipo de Griffindor, o de Huffelpuff, como cazadora tal vez... 

Ahora he comenzado a ser una Potterhead y voy a empezar a esperar mi carta de Hogwarts (aunque llega tarde, pues ya cumplí los 13), y a tener la esperanza de que yo no sea tan solo una muggle, que de veras pertenezco al mundo de Harry Potter...

*Gracias por este pequeño infinito*


Dormida en los laureles en Instagram!!!

Hola!! Nuevas y buenas noticias para todos l@s Dormid@s: ahora el blog tiene una cuenta en Instagram!! ¿A qué estáis esperando? Si tienes instagram y quieres seguir las novedades del blog, síguenos ya!! Puedes encontrarnos con el siguiente usuario: dormidaenloslaureles_blogger.
Aquí subiré todas las fotos que no me es posible subir en el blog, así que habrán cosas muy interesantes y tremendos fotones!!
Vamos, vamos, seguid ya en Instagram la cuenta de Dormida en los laureles!!

Os quiero a todos, y...

 *Gracias por este pequeño infinito*

sábado, 4 de octubre de 2014

El chico de los ojos azules


Doce menos cinco. Alba corría escaleras arriba. Pronto darían la campanada del nocturno y si no estaba en su dormitorio con las luces apagadas a la hora punta, dormiría en el cuarto de los ratones. Además, quería volver a Albadar y disfrutar de un buen baño en el lago y de ver las estrellas asomarse por entre las hojas del sauce donde un día se acomodó.
Tin, ton, tannnn. La campana. En ese momento Alba cerró la puerta. Con el corazón a cien por hora, se tumbó en la cama, y el cansancio y las ganas de volver a su mundo particular, hicieron que sus ojos cayesen y que su sonrisa cansada permaneciera intacta ante la ilusión de volver a ser feliz. Con o sin su hermano, iba a ser feliz de nuevo, y esta vez, dos personas iban a ser la clave para conseguir su propósito; Fryh y Grabiel, ellos iban a quererla e iban a llenar ese vacío que había dejado la muerte de Werel.


Abrió de nuevo los ojos. A sus pies, un sauce. Rió, estaba tan cansada que no se había quitado la pintura de sus labios. Se agachó, se deshizo del calzado y lo dejó un lado. También se quitó todos los adornos, tan solo dejó el cinturón. Luego se fue derecha al lago. Se arrodilló en la orilla y se lavó la cara con cuidado de no dejar nada de pintura en su rostro. Quería ser libre mientras estuviera allí. No sería esclava de zapatos caros y pinturitas. No. En Albadar, no.
Abrió los ojos. Se quitó la peineta del pelo y se deshizo el peinado con cuidado. Se dejó la trenza colgando y luego empezó a deshacerla sin quitar la mirada del reflejo del agua. Se acomodó el pelo suelto. Lo tenía largo y liso. Sus cabellos recordaban a un mar en calma.
Se quedó mirando al agua largo rato mientras jugaba con un mechón del pelo. Y sin poder evitarlo, dio un grito y se cayó al agua, al ver, tras ella, un chico rubio de ojos azules como el cielo del paraíso, donde, sin quererlo, podías perderte.



By: Lucía López. Autora del blog.

Nueva etiqueta

Hola a todos! Ya han visto que en la entrada anterior os he puesto un pequeño relato, ¿no? Pues esta ha sido mi forma de inaugurar una nueva etiqueta: "Si mañana fuese hoy". En ella publicaré diferentes relatos de otros relatos más largos escritos por mí, así, ustedes, mi público, podrán adivinar de qué va la historia, y cuál sería el título.
Sé que puede sonar raro, pero no lo es. Con esto consigo ideas para los títulos de mis obras, y podremos jugar un poquito, que nunca está de más.
A medida que suba los relatos, podrán adivinar si varios son parte de la misma historia, y entonces podrán saber si su suposición era cierta.
Si quieren comentar, por favor háganlo, que siempre me gusta ver que la gente se anima a decirme su opinión.

*Gracias por este pequeño infinito*

El partido de fútbol


Iban tres a cero. El descampado parecía el mejor sitio para jugar. Para ser un siete a siete era muy cómodo el lugar. La tierra se levantaba en las pisadas de los chicos que corrían de un lado a otro en busca del balón. Todo eran gritos risas y piques.
Llevaban hora y media jugando. El equipo de Carlos iba ganando. Habían hecho las porterías con dos botellas de Coca-Cola que había proporcionado Fede, el chico de gafas que nunca era portero por tener gafas.
Carlos era delantero y lo conocían por Mini-Messi, ya que metía los mejores goles. El equipo en el que él estuviera, ganaba, y el golazo que acababa de meter había dejado a todos con la boca abierta.
Le habían ofrecido en cientos de ocasiones unirse al equipo federado de la ciudad, pero siempre se había negado, él quería seguir jugando de vez en cuando al fútbol en la calle con los amigos, no quería dedicarse a aquello. Él quería ser periodista, como su madre. Algunos profesores le recomendaban que fuese médico, pues era el primero de su promoción en todas las evaluaciones. Nadie había conseguido igualarle, cuanto más, superarle, pero él seguía con su empeño del periodismo.
El balón salió fuera. Pedro Santana sacó pasándosela a Tere, ella se la pasó a Darío, y Darío a Isma. Entonces, el chico comenzó a correr por la banda, y cuando llegó al lado de la portería, se la pasó a Carlos, que remató con la punta. El balón se acercó al portero, y éste se tiró para intentar pararla. Pero la pelota rozó sus dedos y entró en la portería.
Como ésta era improvisada, la pelota no se detuvo hasta caer entre unos matorrales más allá, a unos veinte metros.
El equipo celebró el gol de Carlos, todos estaban muy contentos.
  • Oye Mini-Messi, - dijo Pablo, un chico del otro equipo, con mal humor – “la ley de la botella, el que la saca va a por ella”. - era un dicho muy antiguo, todos sabían lo que significaba: que Carlos tenía que ir a por el balón. Llegó al lugar. Empezó a buscar entre los matorrales cuando el colgante que le había regalado Alba la noche anterior dio un destello.

El chico se estremeció de alegría. Cerró los ojos y escuchó su voz en su cabeza, “Carlos...Carlos...” Sabía, por alguna razón, que no le llamaba para verse, sino que simplemente quería que él le diera apoyo, lo hizo. “Estoy contigo Alba, estoy aquí...”. Sintió que el corazón de su amiga se tranquilizaba y vio su sonrisa en su mente. Pensó en sus ojos, y seguidamente en lo que le había dicho aquella noche. “Yo también pienso en ti, en tus ojos, en tu olor...” “...tú eres para mí Carlos, el chico con los ojos de cielo, que me encandila con su mirada”.
Quiso decirle lo que sentía, pero se arrepintió, no quería agobiarla, pero algo debía de sentir ella para decirle aquello... “Ella sí que es el cielo...” pensó. Entonces se dio cuenta de que Tere le gritaba desde el campo:
  • ¡Carlos, vamos, que no tenemos todo el día! - el chico reaccionó. Cogió la pelota y echó a correr de vuelta al campo.

Al llegar, le echó el balón a Pablo, éste se le quedó mirando. Carlos hizo caso omiso al chico y se dirigió al capitán del equipo contrario, Nacho.
  • ¿Cuanto vamos? - preguntó.
  • Cuatro a cero. - respondió un poco enfurruñado.
  • El que marque gana. - dijo Carlos seriamente.
  • Amén – replicó el chico.

Todos se dispusieron en sus posiciones. Nacho sacó de centro del campo. Se la pasó a Javi, y Javi a Hugo. Hugo chutó pero le salió mal la jugada y fue Tere la que recibió el balón. La chica, que era la única chica que jugaba, y además era una defensa excelente, la pasó a Quique, que estaba de delantero, éste se la pasó a Darío, que avanzó un poco y se la pasó a Dani, que centró, y luego, Carlos, que estaba esperando esa jugada, chutó y...
  • ¡Gol! - gritaron todos los del equipo de Carlos. Los contrarios, fastidiados, asumieron la paliza que les habían dado. Pero realmente sabían que no iban a ganar, no con Carlos en el equipo contrario.



    By: Lucía López. Autora del blog.